Hacía mucho tiempo que no me sentía así.
Lo que más duele es que, al final, ni siquiera podré culparte de todo lo que ha pasado. No podré emborracharme con mis amigas y contarles lo cruel e insensible que fuiste. Tampoco podré mentirme a mí misma y decirme que no cometí ningún error.
He pasado los últimos años viéndote intentarlo, disculpándote y siento sincero conmigo cuando nadie más lo fue. Me has demostrado tantas veces que quererte no fue un error, que ahora no sé cómo dejarte ir.
Creo que nunca lo sabré. Creo que siempre serás una parte de mí.
Creo que me gusta así.