Moving on.


Ninguno de los dos puede cambiar el pasado, y eso está bien. Aceptaremos nuestros errores, y seguiremos adelante.

Tal vez nuestros caminos nunca se crucen otra vez. No quiero preguntarme qué pasará entonces. No sé si soy capaz de contemplar esa idea ahora mismo. Sé que hace 10 segundos no lo era.

Pero tengo que admitir que una parte de mí lo desea más que nada en el mundo. Porque tú te fuiste y yo nunca tuve la oportunidad de hacer lo mismo. Puede que fuera yo la que necesitara coger distancia, y no lo sabremos hasta que no lo haga. Y aún no puedo hacerlo.

Por suerte veo ese momento cada vez más cerca, y créeme cuando te digo que estoy luchando por alejarme de ti —de todo— como nunca he luchado por nada antes. Como nunca luché por ti.