Finales.


Los peores finales son los que se ven venir. Si algo se acaba de repente, sin previo aviso, se sufre y con el tiempo, se supera. Pero cuando lo sabes de antemano, y aun así sigues adelante, esos finales son los que te desgarran sin remedio. Creo firmemente que nunca se superan, aunque se olviden. Siempre habrá una parte de ti que se pregunte por qué no hiciste nada para pararlo, o por que seguiste adelante sabiendo que había un final. Y lo más probable es que nunca encuentres respuesta a estos interrogantes, porque no existe.

Porque dejar pasar una experiencia, por saber que tiene un final, ése es el mayor error que se puede cometer. Aún con todo lo que conlleva, simplemente son cosas que hay que vivir.