#92

Dicen que todo tiene que tener principio y fin. Mienten. No recuerdo cuál fue nuestro principio; pero cada vez que te miro a los ojos estoy más convencida de que lo que sea que haya entre nosotros jamás tendrá fin.

Nosotros somos así, nos gusta esto. Jugamos y jugamos, nos hacemos daño y sufrimos, pero nunca nos cansamos.

Ya he perdido la cuenta de las veces que hemos tocado fondo, pero aquí seguimos. Jugando, tú no lo admites y yo no lo niego. Perdemos el tiempo intentando alejarnos, pero ambos sabemos que no funcionará. Algo tan fuerte es imposible de ignorar.

Es algo que está ahí, escondido en tu interior. Y de repente, cuando menos te lo esperas, aparece. Y te recorre por dentro y te hace sentir impotente. Y te das cuenta de que es mejor seguir jugando qué perder así.

Tú no estás acostumbrado a sentir y yo soy muy intensa. Tú miras el color de los ojos y yo lo que reflejan en su interior. Tú eres el negro y yo soy el blanco. Tú no eres sin mí, yo sólo soy contigo.