30 de Abril de 2010. ES OFICIAL.

Hoy, hace un año, estaba viviendo la mejor noche de mi vida. Estaba en Zamora, en el Auditorio Municipal ”Ruta de la Plata”. Fui con mis tíos, y recuerdo perfectamente como nos perdimos. En vez de llegar al Auditorio llegamos a una Residencia, todo porque mi tito dijo que ”sabía el camino”. Pero al final allí estaba. Gritando, cantando, con Fito. Y Melgar. Y era feliz, pero feliz de verdad. Estaba con mi mejor amiga, mis tíos y mi pueblo. Y Fito, por supuesto. No, definitivamente no necesitaba nada más.

¿Cómo explicar lo bien que me sentía? Era como.. estar en casa. Mi casa, con mi gente. Y con Fito. No lo recuerdo todo, no me aseguré de hacerlo, sólo me dejé llevar. Lo viví, fue real. A veces me cuesta creerlo, era una más.

Ademas fue la primera, la única vez que se acercó. No estoy diciendo que ya le eche de menos, pero eso no lo olvidaré jamás. Se puso detrás de mi y me ofreció su vaso. Desde ese momento no se separó de mi en todo el concierto. Todo fueron risas, en confianza. De esa que ya no nos queda. Aún tengo guardado su vaso, el que me traje de recuerdo, junto con la entrada del concierto. Está guardado en un cajón, después de sobrevivir a montañas de polvo e incluso que mi madre lo tirara a la basura en una ocasión. Pero lo recuperé, porque es un recuerdo de una noche perfecta, la más perfecta de todas. Y yo adoro los recuerdos, tal vez eso sea mi maldición, los adoro tanto que a veces vivo de ellos. Error.

Pero no penséis mal, no todo fue por él. Fue por todos, todos sabían que yo estaba allí, me veían, me abrazaban, me apoyaban. Y eso es mucho para alguien que siempre ha vivido en la sombra.

Podría contar todo lo que me dijeron, escribir todo lo que sentí, pero sería demasiado. Allí estaba yo, con mi mejor amiga, mis tíos y mi gente. Todo era perfecto.

Qué pena que todo haya cambiado tanto desde entonces. Demasiados errores díficiles de perdonar. Es increíble como puede cambiarte la vida en un sólo año. La de cosas que puedes llegar a aprender, a descubrir. Que todas esas personas, que tú considerabas tu gente en verdad son lo peor que puedes encontrar, gente que sólo sabe hacer sufrir a los demás.

Es muy duro estar en la realidad despues de haber vivido la mejor fantasía de todas.

Por eso me quedo con esa noche, porque sé que jamás habrá otra igual.