Ms. White.



Por todo lo que hemos vivido, bueno y no tanto, por todas las risas, por cada una de las lágrimas, por nuestras charlas sin sentido, nuestros momentos de iluminación, nuestras confidencias, nuestros piques sobre lo natural de nuestro pelo, nuestras películas, nuestras pequeñas ''discrepancias'' en plena clase de inglés, por todo lo que tanto nos ha unido. Por todo eso, que es nuestro y de nadie más. Porque tú eres mucha tú y porque yo soy mucha yo. Y porque juntas somos el azote de la inteligencia y de la estupidez a la vez. Porque eso no nos lo quita nadie.

Porque hoy me he sentado en mi silla frente al ordenador y me he puesto a recordar todo esto, y he pensado que merecía la pena hacerle una pequeña mención a todo y así aprovechar y darte las gracias por todo. Y aunque pienses que no tengo nada que agradecerte y que estamos siempre la una para la otra, de verdad te las mereces. Porque como tú has dicho nos comprendemos como nadie, y tú sabes bien todo por lo que he pasado, y tenerte ahí siempre ha sido el mejor de los apoyos.

Y sabes de sobra que pase lo que pase estoy aquí, allí, o donde haga falta. Que todo esto se quedará en palabras, pero tu y yo siempre estaremos ahí.

Gracias por todo, Alba.