Esta sensación en nueva para mi, y es terrible. Este miedo que se siente al saber que en cualquier momento mi peor pesadilla de hará realidad. Y entonces, estaré sola. Y yo no quiero estar sola.
No quiero salir de mi casa sabiendo que no habrá nadie esperándome cuando vuelva. No quiero poner un sólo planto en la mesa. No quiero llegar tarde porque me ha fallado el despertador y nadie estaba allí para desperatrme. No quiero, aún no.
Lo malo es que no es algo que yo pueda decidir. Ojalá pudiera, pero lo único que puedo hacer ahora es asentir y decir que no me importará estar sola un tiempo (o unos años) si eso es lo mejor. Y finjir que estaré bien. Que seguiré sonriendo a todo el mundo. Que lloraré, pero aun así estaré bien. En resumen, que no me derrumbaré.
Aunque será mentira. Todo, una gran mentira. Porque sé que después de todo, no podría soportar estar lejos de los que más quiero, de los que más me quieren, los que más me cuidan. Sé que por primera vez en mi vida estaré sola, sola de verdad. Y eso me asusta, me asusta mucho. Pero nunca lo admitiré, nunca. No quiero hacerlo más díficil aún. Si es lo mejor, si es necesario, no me importará volver a hacerlo. Llevo toda la vida haciéndolo. Me volveré a callar, y luego lloraré en silencio.