Llévate los restos de abril, llévate los besos que jamás te di. Los segundos de mi reloj, y este corazón roto en dos. Llévate tu piel y el dolor, llévate tu nombre lejos de mi voz, déjame el silencio que aquí, cada historia me habla de ti. Llévate mis sueños y el universo que se vuelve tan pequeño (no tengo donde ir) Llévate el sur... y el sol. Llévate esta absurda vedad, dime donde guardo tanta soledad. Llévate contigo tu voz...
y jamás me digas adiós.