Creo que llevo demasiado tiempo con la sensación de estar en pause, y eso no puede ser bueno.

En realidad no sé qué estoy haciendo. No sé a qué espero, ni si espero, y si espero, no sé lo que espero. Cabe incluso decir que existe la posibilidad de que por no saber, ni siquiera sepa lo que quiero. Sí, soy de ese tipo de personas que a priori parecen incomprensibles, y después de observarlas, se disipan las dudas. Yo lo sé. Soy consciente de ello. Sé que soy complicada. Que escondo más de lo que enseño. Que juego al despiste sin haberme leído las reglas. Que así no engaño a nadie. Que se ve a leguas que creo que creo que va a pasar algo de repente. Algo que me quite de la boca este maldito sabor a modo subjuntivo.

Creo que creo.

Como si creer que se cree fuera lo mismo que creer de verdad.