Sólo puedo reírme. Tantas clases llenas de todo menos
atención, tantos chistes y carcajadas. Muchas tardes en la calle, y más
noches en el bar. De cuántas cosas puedes enterarte, cuántas realmente
quieres saber. Todas las fiestas, todo el alcohol y las ganas de más. Tal vez demasiadas ostias, pero todas muy bonitas.
Dieciséis mil sonrisas de las que sólo se han apreciado la mitad.
Minutos que parecieron siglos, horas que se hicieron segundos. Echar
tanto de menos a la gente que está lejos, y a la que parece que lo está.
Canciones que te harán sentirlo todo. Borracheras que
te abrirán los ojos. Borracheras que te los nublarán. ”Nadie” lo será
todo y no importa si los demás lo entienden. Todos esos sentimientos
incrontrolables, todas las palabras y las mentiras que conllevan. Esa cantidad de tiempo a perder y las personas con quien lo compartas.
Después de todo no hay tanta diferencia.