Será mejor comenzar con un punto aparte.


Me pregunté tantas cosas anoche que acabé con el papel pintado de la pared. Me hice la pregunta que hace años contesté con rapidez y apenas sin dudas.
¿Y tú, qué quieres ser de mayor?


Por mucho que enredé la cabeza con el corazón, y las tripas con la garganta no
salió mucho más que un nudo, de esos que se clavan, y ni sube ni baja. Ese nudo que
se compagina con los latidos, que van a trescientas pulsaciones por minuto. Desencajados.


Dicen que poquito a poco las cosas se van entendiendo, se desarrollan sobre su mismo curso y fluyen, pero que si las dejas mucho flotan y se escapan… Así que es mejor tener cuidado.