Hola, me llamo M.

encontró la tranquilidad en los mismos lugares donde creyó haberla perdido
tan sólo tenía que respirar hondo y darse cuenta de que su vida estaba bien, así, sin ese latir continuo en el pecho, sin que se erizara continuamente su piel, sin ruborizarse cada segundo.
se dio cuenta de que su vida era fácil y buena y que aunque no volvería a esa sensación pasada, estaba bien así.
fue consciente de la calma que la conquistaba y se sintió aliviada de no ser completamente feliz, al menos, no lo feliz que una vez fue
o lo feliz que una vez ansió.
así miró a quienes estaban cerca y consiguió verles las caras de nuevo
como en un remirar que había estado reprimido en los últimos meses.
y así volvió a descubrir agujeros pequeños que no tenían porqué ser tapados, tensiones que no debían ser resueltas y secretos que no había porqué contarlos.