Llegar tarde o temprano no importa.

Espadas y paredes que luchan entre ellas. Besos inacabados dados con rapidez. Te deseo, me odias. Te detesto, me quieres. Y nunca hemos tenido elección. Aquí, otra vez, y mañana volveremos a estar de cara al norte. Yo frío y tu calor. No quiero escribir más sobre ti. Que ridículo es todo esto.