Podría acabar con esto ahora mismo. Pararte en seco, agarrarte con fuerza y obligarte a escuchar lo que de verdad pienso. Que no me acuerdo de la última vez que me estremecí con una de tus caricias, que miro el reloj trescientas veces cuando estoy contigo, que ya no quiero intentar que todo vuelva a ser como antes. Que sé que piensas lo mismo, que te aburro, que esto no es vida. Que mereces más, que merezco más. Que la pasión se ha muerto, que te quise mucho, quererte de amor, de amor de estar enamorada, pero que no deja de ser una frase en pretérito. Podría hacerlo, de ser valiente. Podría echar veneno, soltar tu mano, salir corriendo, herirte. Pero no es eso lo que quiero. Porque te quiero, te quiero mucho, quererte de cariño, de no querer perderte.
No. No puedo.
Que pase esta noche hasta que por fin acabe.