Se acabó. Me has hecho perder la inocencia, las ganas e ilusión. A partir de hoy, no seré yo quien te busque, no seré yo quien inicie una conversación, no seré yo quien ande detrás tuya para conseguir un poquito de ti.
¿Por qué a veces parece que sufres de trastornos bipolares? No todo puede ser cuando tú quieras, donde tú quieras o como tú quieras. Pero la tonta soy yo, que siempre estoy ahí para decirte a todo que sí.
Ahora voy a jugar yo un poquito contigo, para que veas qué se siente. Porque, o me dejas las cosas claras, o quizás sea yo la que hoy se vaya a por tabaco.