Supongo que es cuestión de abrir bien el ojo. Hay veces que a uno le entra la prisa por encontrar aquello que ha perdido, o aquello que aún no ha encontrado (que no siempre es lo mismo). Hay otros, en cambio, que puede vivir tal y como está, sin necesidad de complicarse la vida y enzarzarse en búsquedas agotadoras.
Es cuestión de días... y yo últimamente tengo demasiados días como los primeros.