Mi conciencia está harta de repetirme una y otra vez "Marta, ya te lo dije". Mi cabeza está empezando a darse cuenta de todos los pasos en falso que he dado. Mi paciencia se está quedando en nada. Mis ilusiones me abandonaron hace tiempo. Y eso que es lo último que se pierde, ya lo he perdido.
Acostúmbrate a mi compañía. Al final nos quedaremos tú y yo solos, corazón.