Estoy inspirada. Está sonando Soldadito marinero. Eso lo explica todo.
De repente un montón de recuerdos me vienen a la cabeza: el concierto, las fiestas... Esta canción es tan especial para mí... Simboliza mi vida, me hace sentir viva.
En mi cuarto tengo un montón de gorros, corbatas, chapitas, peluches, banderas y de más. Todas esas cosas que personas que son o han sido especiales para mí me regalaron. Esos recuerdos son los que miro cada día para sentirme bien, para recordar quien soy y porqué soy. Suena triste, vivir de recuerdos. Pero no lo es, mirar todas esas cosas y recordar los momentos de felicidad es lo que me da fuerza para continuar. Con la esperanza, no, con la certeza de que tarde o temprano esos momentos volverán a repetirse. Y aunque no todos son buenos, no me arrepiento de nada de lo que hice, y de nada de lo que dije y que fue decisivo en ese momento. Porque todo eso es lo que me ha traído hoy hasta aquí, y ahora soy feliz.
Pero llegará el día en que nuevos recuerdos querrán hacerse sitio en mi vida, y cuando ese día llegue, sabré no habrá caja lo bastante grande para guardar todo el cariño que encierran todos los detalles que ocupan mi cuarto ahora.
La canción se ha terminado, pero los recuerdos aún siguen flotando por mi cabeza. Y me siento bien.